Hoy, Juan Yanes, me ha hecho el regalo de llevarse mi AUSENCIA a su Máquina de coser palabras -con la excelente foto que acompaña esta entrada- y con ello me ha arrancado la mayor sonrisa de satisfacción del día.
La Máquina es una parada obligada en mi circuito de lecturas porque allí Juan cose literatura de la que enriquece al cuarto género. Más allá de sus propios microrrelatos -que sitúan el listón a un nivel muy alto- Juan nos descubre piezas, libros y autores imprescindibles para quienes nos hemos rendido al vicio de la microficción.
Desde aquí quiero dejar constancia de mi agradecimiento a Juan por situar mi nombre en la lista de autores publicados en la Máquina, y por descubrirle a sus amigos el camino hasta este rincón.
A quienes ya hayáis leído AUSENCIA, os invito a pasearos por las innumerables entradas de la Máquina de Juan. Os garantizo que no os defraudará la experiencia.
El viaje comienza aquí.
El viaje comienza aquí.
[Fotografía de Alan Moise Arbib]
[Tomada del Blog Máquina de Coser Palabras]
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Ha sido un placer volver a releer "Ausencia"
ResponderEliminarBesos desde el aire
Mis mayores felicitaciones, Pedro. Y una gran alegría, ya sabés, por aquello de que la alegría de mis amigos....
ResponderEliminarUn fuerte abrazo
De allí vengo amigo...
ResponderEliminarBesicos.
¡Como cuando lo leí aqui! Lo conocía y me sigue impresionando.
ResponderEliminarEs un relato magnífico.
Un besooo grande, Pedro.
Claro que ya lo había leído, pero esta vez tuvo el adicional de conocer el blog de Juan Yanes.
ResponderEliminarGracias, Pedro. Un abrazo.
¡Voy para allá a releer Ausencia!.
ResponderEliminarGracias Pedro por abrir tu puerta a otra puerta, la de Juan. Es una oportunidad estupenda para conocer esa maquina de coser palabras. ;)
Un abrazo muy fuerte.
Voy para allá.
ResponderEliminarComo te dije anteriormente, es un relato excelente, un placer de verdad, leerlo otra vez. Ahora voy a visitar el sitio que recomendás.
ResponderEliminarAbrazo desde Argentina
La presencia de la ausencia o la ausencia de la presencia. Las palabras se empeñan en demostrarnos que no existen contraindicaciones en el mundo de las imágenes. Me gustó mucho la primera vez que lo leí y lo ha vuelto a hacer por la sencilla razón que nunca se ausenta.
ResponderEliminarSaludotes, Pedro
Voooy...
ResponderEliminarFelicidades Pedro.
ResponderEliminarAunque ya conocía tu magnífico micro, he ido al blog de tu amigo y me ha encantado. Gracias por dejar el camino abierto hasta él.
Un abrazo,
María Eva.
Hola Pedro a diferencia de los demás es la primera vez que leo este magnifico relato, me enmudeció.
ResponderEliminarTe dejo un fuerte abrazo.
Buenísimo, Pedro. Y la imagen es perfecta!
ResponderEliminarQué gustazo, Pedro! Y es verdad, coincido con varios comentarios. Un lujo leerte y un placer conocer a Juan.
ResponderEliminarUn abrazo fuerte, mi amigo!
Pedro, ¡Enhorabuena por la publicación!
ResponderEliminarDebes estar orgulloso que esta joya, que siempre es un placer releer, recorra otros lugares diferentes a tus propiedades. El relato y tú, lo valéis, para esto y mucho más.
Un abrazo grande.
pues sí, recordaba tu relato.
ResponderEliminarfelicidades.
biquiños,
Enhorabuena Pedro, tú mereces estar en lo más alto. Un abrazo. Voy a visitar el Blog y a leer de nuevo tu texto. Un abrazo.
ResponderEliminartu micro ya lo conocía y es excelente
ResponderEliminarpor otro lado, agradecida por el dato sobre la Máquina, lo estoy agendando
un beso
Enhorabuena Pedro, me ha encantado el micro, eres un verdadero maestro del suspense. Muchas felicidades.
ResponderEliminarUn abrazo
Allá lo leeré y te comentaré Pedro, felicidades!
ResponderEliminarA ver a veerr...
ResponderEliminarYa deje allí mi huella Pedro.
ResponderEliminarEnhorabuena!
Pues habrá que ir para allá no?
ResponderEliminarDesconozco esa máquina prodigiosa de letras, pero allá voy sin tardar.
Besitos mediterráneos.
Voy a sumergirme en ella, gracias Pedro.
ResponderEliminarUn abrazo malagueño
Enhorabuena, es un texto que, sin duda, se lo merece. El blog, indispensable.
ResponderEliminarAbrazos.
Felicidades de nuevo. Estar allí es un lujo. El micro, que ya lo conocía, una delicia.
ResponderEliminarAbrazos
tremendo placer leer nuevamente Ausencias!!!! te felicito por la publicación!
ResponderEliminarabrazos
Me gusta mucho como escribes feliz de haberte encontrado
ResponderEliminarllego a tu blog desde un comentario y decirte que me ha encantado ese texto, Ausencias, que te han trasladado a la Maquina de coser palabras. Todo un descubrimiento. Un saludo desde Madrid. Por cierto que Ausencia podria ser el titulo de uno de los cuadros que el Thyssen nos regala en la exposición de Madrid. http://wp.me/pwJx2-2ez
ResponderEliminarEnhorabuena. Es un lugar excelente para acoger un gran relato.
ResponderEliminarAbrazos encantados.
Enhorabuena. Desconozco la bitácora. Si saco tiempo la leeré.
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